Una herramienta que nació de una necesidad real
kubedebugger empezó como la herramienta que su autor echaba en falta cada día operando y desarrollando sobre clústeres de Kubernetes corporativos.
La historia corta
Trabajar con microservicios en Kubernetes tiene un punto ciego: el código vive en tu máquina, pero los datos y el tráfico viven en el clúster. Añadir herramientas de depuración a las imágenes ensucia el pipeline; replicar el entorno en local, o lo haces a medias o no lo haces; y depurar leyendo logs es perder horas.
kubedebugger cierra esa distancia: acerca el tráfico del clúster a tu proceso local mientras depuras, con controles de administración pensados para entornos compartidos y corporativos —permisos mínimos, autocuración y nada expuesto al exterior—.
Principios del proyecto
- Gratuito de verdad. Todas las funciones para todo el mundo. Sin planes, sin cuentas, sin «versión pro».
- Cero telemetría. La herramienta no envía datos a nadie. Lo que ocurre en tu clúster se queda entre tu clúster y tu máquina.
- Honestidad técnica. Documentamos exactamente qué permisos se usan, qué toca cada componente en el clúster y qué queda por hacer. El que administra entiende lo que instala.
- Respeto al clúster. Snapshot antes de tocar, restauración automática, watchdog contra sesiones huérfanas y mecanismos para blindar namespaces. Un entorno compartido no es el desorden de nadie.
- Tu flujo no cambia. Tu IDE, tu terminal, tu kubeconfig. kubedebugger se integra; no te pide que trabajes a su manera.
Quién hay detrás
El proyecto lo mantiene Javier Frauca, ingeniero con muchos años de Kubernetes, clústeres corporativos y esa forma particular de sufrir que es depurar un servicio ajeno en producción-que-no-es-producción. Puedes encontrarle en GitHub.
Cómo apoyar el proyecto
Úsalo. Cuéntalo a ese compañero que depura con print en logs porque nadie
le ha dado alternativa. Y si algo se rompe o te falta una función, cuéntanoslo en
contacto: los informes de uso real valen más que cualquier
donación (que, por cierto, no aceptamos: el proyecto es gratuito y se queda así).